Isabel Rangel: Descubren el papel fundamental de la médula ósea en el embarazo

La médula ósea de una mujer puede determinar su capacidad para comenzar y mantener un embarazo, según un nuevo estudio en ratones realizado por investigadores de la Universidad de Yale, en Estados Unidos.

La pesquisa muestra que cuando se fertiliza un óvulo, las células madre salen de la médula ósea y viajan a través del torrente sanguíneo hasta el útero, donde ayudan a transformar el revestimiento uterino para su implantación. Si el revestimiento no pasa por esta transformación esencial, el embrión no puede implantarse y el cuerpo interrumpe el embarazo.

Isabel Rangel-Descubren el papel fundamental de la médula ósea en el embarazo-1

“Siempre supimos que se necesitaban dos tipos de cosas para el embarazo. Debe haber ovarios para producir óvulos y también un útero para recibir el embrión. Pero saber que la médula ósea tiene un papel importante es un cambio de paradigma”, indicó el doctor Hugh Taylor, autor principal, y Anita O’Keeffe, profesora de Obstetricia, Ginecología y Ciencias de la Reproducción en Yale.

Estudios anteriores indicaron que, en pequeñas cantidades, las células madre derivadas de la médula ósea contribuyen al entorno no inmune del útero no embarazado, pero se desconoce si las células madre afectan al útero embarazado y de qué manera lo hacen. Asimismo, los investigadores pudieron demostrar la relevancia fisiológica de las células madre para el embarazo.

“Algunas de estas células madre mesenquimales derivadas de la médula ósea viajan al útero y se convierten en células deciduales, que son las células esenciales para el proceso de implantación y mantenimiento del embarazo”, explicó el doctor Reshef Tal, asistente de Obstetricia, Ginecología y Ciencias de la Reproducción en Yale.

Isabel Rangel-Descubren el papel fundamental de la médula ósea en el embarazo-2

El investigador señaló que actualmente están “traduciendo estos hallazgos en humanos para comprender mejor el papel que juegan estas células madre derivadas de la médula ósea en el fallo recurrente de implantación y la pérdida recurrente del embarazo, dos condiciones que no se explican en la mayoría de las mujeres y no tienen un tratamiento efectivo”.

Anuncios