Isabel Rangel: Gritar suele ser la forma menos educativa durante la crianza de un niño

Gritar a los niños es una forma habitual en que los padres solían reprender a sus hijos, pero esto ha cambiado en los últimos años. Ya no se recurre ni a los temidos azotes o bofetadas. Aunque la mayoría de ellos saben que esta acción no funciona para educar, la siguen utilizando.

Para los expertos los gritos no solamente son totalmente ineficaces, sino que influyen en la autoestima de los hijos y en el aumento de la ansiedad y depresión.

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Educar sin gritos

Aunque los papás utilizan este recurso, la mayoría no está seguro de si es una buena herramienta. Muchos la suelen emplear para poner orden en una situación familiar conflictiva o para infundir más respeto. Pero el resultado tiende a ser contrario al que se desea, debido a que los niños sienten que la actitud de sus padres los desequilibra y los deja fuera de control.

Esta manera demuestra que ante el conflicto los padres no saben qué hacer. A la mayoría les cuesta eliminar la técnica de gritar a los niños para educar, puesto que lo han adoctrinado así.

Cómo dejar de gritar a nuestros hijos

Adquirir el compromiso de no gritar: Si los padres están decididos a cambiar, deben comprometerse a dejar de gritar a sus hijos y hablarles siempre con respeto. Incluso les tienen que decir que van a dejar de hacerlo, aunque se le sea difícil de cumplir. Si ellos tienen paciencia cada vez lo harán mejor.

Controlar sus emociones: Los padres tienen que enseñarles a sus hijos a controlar sus emociones. ¿Cómo le van a enseñar si ellos mismos no los controlan? Tienen que hacer un esfuerzo para trabajar sus emociones y a partir de ese punto podrán ayudar.

Recordad que los niños actúan como niños: Muchas veces los hijos parecen estar sordos, los regañan y repiten el mismo comportamiento. Es preciso tomar en cuenta la edad de los chicos porque en ocasiones no es que el niño no quiera obedecer, sino que simplemente está pensando en divertirse.

Respirar antes de gritar: Muchas veces los padres no saben controlar sus gritos, es por eso que se sugiere respirar y contar hasta 10 para lograr mantener la guardia. En esos momentos de tensión todo se descontrola: los padres gritan, los niños lloran. Tiene que evitar estos momentos y los mejor es controlarse. Si ya le gritaron deben de pedirle disculpas y una vez que se hayan tranquilizados sentarse a hablar con ellos.

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